un proyecto de Laura Martínez Boj y Bernardo Rambeaud

Cantos del Aire

Músicas ibéricas a través
del canto y la guitarra


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El dúo Laura Martínez Boj-Bernardo Rambeaud surge del encuentro entre dos músicos cuyo especial interés es abordar e interpretar el repertorio de los grandes maestros españoles a través del canto y la guitarra.

Las antiguas canciones populares, coplas, romances, seguidillas, tonadillas, así como tantas otras expresiones, han sido fuente de inspiración constante para los autores españoles de todos los tiempos.

Proyectos

Cantos populares españoles
y romances sefardíes

El repertorio escogido cuenta con los tradicionales ciclos de Canciones populares de Federico García Lorca y Manuel de Falla, como así también Madrigal y Cinco Canciones Sefardíes del actual compositor Lorenzo Palomo.

“Con las palabras se dicen cosas humanas; con la música se expresa eso que nadie conoce ni lo puede definir, pero que en todos existe en mayor o menor fuerza. La música es el arte por naturaleza. Podría decirse que es el campo eterno de las ideas…”

Federico García Lorca

Repertorio

Canciones españolas antiguas

Federico García Lorca
  • Anda Jaleo
  • Las morillas de Jaén
  • Zorongo gitano
  • Nana de Sevilla
  • El café de chinitas

Las doce danzas españolas

Enrique Granados
  • Danza española n° 5 (Andaluza)
    Transcripción Miguel LLobet

Madrigal y Cinco canciones sefardíes

Lorenzo Palomo
  • Penas de Amores - Madrigal
  • Linda de mi corasón - Canción sefardí
  • Nani - Canción de cuna sefardí
  • Pequeña serenata sefardí
  • Romance sefardí
  • Nana sefardí

Siete canciones populares españolas

Manuel de Falla
  • El paño moruno
  • Seguidilla murciana
  • Asturiana
  • Jota
  • Nana
  • Canción
  • Polo

Video

Las Morillas de Jaén - Federico García Lorca

Linda de mi corasón - Lorenzo Palomo

El paño moruno - Manuel de Falla

Compositores

Lorenzo Palomo

Lorenzo Palomo

Uno de los compositores españoles con más proyección internacional de la actualidad.

En su obra Madrigal y Cinco canciones sefardíes, original para soprano y guitarra, el autor toma como punto de partida algunas canciones tradicionales del mundo sefardí. De manera sutil y elegante, Palomo crea un juego de climas y contrastes entre las canciones con un rico manejo del ritmo, la armonía y la textura.

La huella hispánica en el legado musical sefardí queda cristalizada a través de sus coplas, cantigas y romances. En ellas se ven reflejadas la preservación de la España medieval por parte de los judíos expulsados de la Península Ibérica en 1492. A pesar de las distintas diásporas sefardíes, estas comunidades mantuvieron viva la lengua hispana incorporando nuevos términos y modismos propios de los pueblos con los que convivían. El Romancero ha estado siempre presente en la vida de los sefardíes, tanto en el ámbito religioso como en sus fiestas y juegos, sus ratos de ocio, en los quehaceres domésticos o en un canto de cuna. A lo largo de esta bella obra de Lorenzo Palomo podemos ir descubriendo cómo esta diversidad temática se entreteje de canción en canción.

Federico García Lorca

Federico Garcia Lorca

Una de las grandes personalidades en la historia del arte de todos los tiempos.

Si bien es más conocida su faceta de dramaturgo, poeta y ensayista, durante su vida también cultivó el amor por la música. Sus investigaciones musicológicas, su afición al piano y su vinculación con grandes compositores como Manuel de Falla, dejaron una huella a lo largo de toda su producción, estableciendo una profunda relación entre música, teatro y poesía. Incluso, él mismo comentó en una entrevista a Pablo Suero en octubre de 1933: “ante todo, soy músico”.

García Lorca fue investigador e intérprete de un vastísimo repertorio, estudiando durante muchos años el folclore de su país “con sentido de poeta”.

Tal vez la consecuencia más apreciable de estos trabajos de campo y de este amplísimo conocimiento de canciones queda expresada, además de su literatura, en las Canciones populares españolas. Se trata de una colección de melodías recopiladas y armonizadas por él, con gran repercusión y difusión en España y Latinoamérica. Estas canciones fueron grabadas con la bailaora y cantante Encarnación López Júlvez, La Argentinita, en el año 1931. Gran parte de la belleza de estas piezas radica justamente en la gracia y sencillez de su música. Si bien Lorca realizó un proceso de estilización, intentó preservar el espíritu popular de estas canciones, especialmente en el campo rítmico y armónico.

Manuel de Falla

Manuel De Falla

Quizás… uno de los compositores españoles más importantes de todos los siglos.

Escribió sus célebres “Siete canciones populares españolas” en 1914, durante sus últimos meses de estancia en París.

En un artículo escrito por el compositor en 1917, titulado “Nuestra Música” nos indica aspectos interesantes respecto de los elementos de la canción popular: “Más que utilizar severamente los cantos populares, he procurado extraer de ellos el ritmo, la modalidad, sus líneas y motivos ornamentales característicos, sus cadencias modulantes. Pienso modestamente, que en el canto popular, importa más el espíritu que la letra. Aún diré más: el acompañamiento rítmico y armónico de una canción popular tiene tanta importancia como la canción misma. Hay que tomar, por tanto, la inspiración directamente del pueblo, y quien no lo entienda así, sólo conseguirá hacer de su obra un remedo más o menos ingenioso de lo que se proponga realizar”.

Las Siete Canciones son (como las Cinco Melodías Populares griegas de Ravel) genuinas canciones de arte, exquisitamente moduladas, en las cuales los detalles refinados no podían oscurecer el sentido de unas raíces antiquísimas profundamente arraigadas en la cultura popular. Detrás de una aparente simplicidad se oculta un concienzudo y habilísimo tejido armónico y rítmico, capaz de transformar la más sencilla tonada popular en objeto de culto universal. Inspirándose en las diferentes regiones de España, las siete canciones que integran la colección, constituyen un conjunto equilibrado y homogéneo, una especie de mosaico en el que cada pieza se inserta precisa y armónicamente en la globalidad del conjunto.

La transcripción realizada por el gran guitarrista catalán Miguel Llobet (1878-1938) se ha convertido en una versión canónica de esta obra. En muchas oportunidades Falla imita en el piano las sonoridades y los gestos idiomáticos propios de la guitarra, tales como los arpegios y rasgueados en estilo flamenco. En otros casos hace uso de un registro acotado generando momentos de gran intimidad. Tal vez por estas razones la versión con guitarra de esta obra haya adquirido tanta aceptación y popularidad.

El arte de la canción
de los maestros catalanes

La música catalana cuenta con una rica y larga tradición musical a través de los siglos. Grandes compositores, artistas e intérpretes catalanes han dejado su contribución en el legado musical internacional.

Desde Cantos del Aire queremos rendir homenaje a algunas de estas figuras que hicieron de la canción un arte.

El repertorio está formado por las Seguidillas de Fernando Sor (1778-1839), las Tonadillas en estilo antiguo de Enrique Granados (1867-1916), los Siete Cantares de Roberto Gerhard (1896-1970) y unas piezas para guitarra sola del célebre cellista y compositor Gaspar Cassadó (1897 a 1966). Un viaje sonoro por la Iberia de los siglos XIX y XX de la mano de los grandes maestros catalanes.

Repertorio

Ferran Sor (1778-1839)

  • Seguidillas
  • Cesa de atormentarme
  • Acuérdate, bien mío
  • Prepárame la tumba
  • Cómo ha de resolverse
  • Muchacha y la vergüenza
  • Si dices que mis ojos
  • El que quisiera amando
  • Las mujeres y cuerdas
  • Mis descuidados ojos

Enrique Granados (1867-1916)

  • Tonadillas en estilo antiguo
  • El mirar de la maja
  • El tra-la-la y el punteado
  • Amor y odio
  • El majo olvidado
  • El majo discreto
  • La maja dolorosa
  • El majo tímido
  • La maja de Goya

Gaspar Cassadó (1897-1966)

  • Leyenda catalana
  • Catalanesca

Roberto Gerhard (1896-1970)

  • Cantares
  • La indita
  • El toro
  • La ausencia
  • El galán y su morena
  • La muerte y la doncella
  • Reinas de la baraja

Compositores

Ferran Sor

Ferran Sor

La figura de Fernando Sor (1778-1839) actualmente es quizás más conocida por su obra para guitarra. Aunque en su época también fue reconocido por sus óperas, ballets, sinfonías, piezas para piano y diversos tipos de canciones: arietas italianas, romances franceses, canciones patrióticas y sus seguidillas.

Estando en París, el famoso cantante catalán Lorenzo Pagans se conmovió luego de haberlas escuchado por su "originalidad y la frescura de la melodía, el interés armónico y la viveza del ritmo", considerando algunas de sus seguidillas boleras como "verdaderas joyas".

El texto de las seguidillas suele ser corto y tiene usualmente siete líneas, de las cuales las cuatro primeras corresponden a la copla y las otras tres al estribillo que se repite.

Por otra parte, está documentada la participación de Sor en las fiestas de la aristocracia catalana hacia finales del siglo XVIII acompañando con su guitarra el canto y el baile de boleros, animando así las veladas musicales.

Las primeras canciones de Sor fueron distribuidas en manuscritos e interpretadas no sólo en España, sino también en Londres y París, donde el compositor vivió exiliado. La selección de Seguidillas para este programa corresponde a las compuestas en 1813 y 1819.

Enrique Granados

Enrique Granados

Las famosas Tonadillas en Estilo Antiguo de Enrique Granados están de alguna manera inspiradas en las pinturas de Goya. Granados también era pintor y admiraba profundamente la obra de este artista.

La tonadilla, como canción de teatro, era acompañada originalmente por una pequeña orquesta o una guitarra. En el siglo XVIII eran cantadas frecuentemente por una cantante entre los actos de obras de teatro, como una especie de intermezzo vocal.

La amplia variedad de estados emocionales que pueden percibirse de las tonadillas es algo muy característico del género. Desde la pasión, la desesperación, la melancolía hasta la burla y la alegría.

Las Tonadillas de Granados, compuestas entre 1911 y 1913 en el "estilo antiguo", son una nostálgica evocación a los barrios obreros de la Madrid del siglo XIX.

En alguna de ellas la escritura pianística se asemeja tanto a la guitarra que el proceso de transcripción se hace sin mayores dificultades. El tipo de registro y ciertos gestos idiomáticos son tan propios propios de este instrumento (el caso más evidente es El Tra-la-la y el punteado) que se hace posible interpretar este ciclo a través del canto y guitarra con gran fluidez y naturalidad.

Gaspar Cassado

Gaspar Cassadó

Gaspar Cassadó (1897-1966) fue un célebre cellista y compositor catalán. En su amplia carrera internacional conoció a los grandes compositores e intérpretes de su época y actuó como solista con los directores de orquesta más prestigiosos del período.

Sus piezas para guitarra surgen del encuentro y amistad con Andrés Segovia, a quien dedicó sus obras.

Quizás la más significativa sea Catalanesca, escrita en 1922, cuando Andrés Segovia no había alcanzado su mayor fama internacional y el repertorio de la guitarra clásica del siglo XX estaba todavía en gestación. Esta pieza, con ritmo de sardana, fue descubierta en 2002, en el archivo de Segovia en Linares y editada en 2003 por Ángelo Gilardino.

La pieza Leyenda catalana es una fantasía que gira en torno a la melodía popular de El noi de la mare. Dentro del lenguaje tan elegante y personal que emana de esta obra podemos percibir la influencia de la música francesa, de la cual el compositor tuvo una vinculación en sus años de estudio en París y también una cierta reminiscencia a la música de Frederic Mompou.

Roberto Gerhard

Roberto Gerhard

Roberto Gerhard (1896-1970) fue uno de los compositores catalenes más importantes, perteneciente a la Generación del 27, en especial al grupo de Compositores Catalanes Independientes de Barcelona, siendo, además, el primer compositor que introdujo la teoría dodecafónica en España.

Alumno de piano de Granados y Marshall y discípulo de Pedrell, continuó sus estudios en 1923 con con Schönberg en Viena y Berlín. Estas clases marcarían para siempre su carrera musical. Con su vuelta a España su obra se fue haciendo cada vez más conocida e interpretada. En Barcelona se inició como pedagogo, siendo uno de sus primeros alumnos Joaquín Homs, y tradujo del alemán varias obras para la editorial Labor, así como artículos de música en el semanario Mirador y en la Revista de Cataluña. Por otra parte, también participó en la gestación del Grupo de Compositores Catalanes Independientes y fue nombrado por el Gobierno miembro del Consejo de la Música (logrando la presencia de Alban Berg y Anton Webern para la celebración en Barcelona del Festival de la SIMC de 1936).

En 1939 se exilió en Inglaterra donde permaneció hasta su muerte en 1970. Los Siete cantares para soprano y guitarra fueron compuestos en 1956-57 y estrenados en Londres ese mismo año. En ellos se ve el claro interés de Gerhard por la cultura ibérica y la influencia de la música popular, con una rica variedad de juegos rítmicos y texturales.